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[u][b]Sana Envidia[/b][/u]

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[u][b]Sana Envidia[/b][/u]

Mensaje por Leha el Jue Jul 22, 2010 1:54 am

Esto lo escribi en unos de mis brotes psicoticos de inspiracion. Esta prohibido no dar sugerencias!! Very Happy


Ya era la segunda vez que pasaba por la vereda del edificio de mi departamento.
Eran las 11:06 del mediodía y era muy extraño que ella pasara a esa hora porque usualmente debería estar descansado de una larga jornada de trabajo de toda la semana.
A diferencia de las otras tantas veces, tenia un caminar apurado; no se movía con esa particular forma de caminar que tenia, con elegancia, segura de si misma, en donde con cada paso demostraba confianza. No; esta vez estaba muy apurada y su solero anaranjado se ondeaba hacia todos lados cada vez que ella avanzaba por las baldosas completamente limpias, baldeadas dos horas antes por el empleado del edificio.
El sol le daba justo en sus ojos color marrón claro, haciéndolos mucho mas claros. Esto le causaba mucha molestia. Me di cuenta por la forma en que arrugaba la frente y pestañaba constantemente con esas largas y arqueadas pestañas. Esto, enseguida hizo que apretara más fuerte mi pulsera de grandes canutillos.

Me quede mirándola hasta que desapareció de la vista de la ventana. Fui hasta la cocina y me serví otra taza de café. Me senté en el viejo sofá, mientras acariciaba los canutillos de mi pulsera, y me acorde de todas las veces que había tratado de ponerme un solero, pero la maldita tela me hacia ver como una ridícula y dejaba al descubierto las muchas cicatrices de mi infancia.
Me acerque al almanaque en donde tenia marcado las veces que ella había pasado por mi departamento, interrumpiendo mi tranquilidad. Llevar la cuenta en ese gastado papel era inútil ya que sabia de memoria las horas, días y momentos en los que volvería con su elegante y perfecto cuerpo, lo cual me sacaba de quicio y provocaba que apretara mi pulsera con todas mis fuerzas hasta que los canutillos de madera quedaran marcados en las yemas de mis dedos.
Dentro de una semana se cumpliría un año desde que descubrí que ese completo ser osaba mostrar su inmejorable persona.

Mientras acababa las últimas gotas de café que me quedaban decidí volver a la ventana y con sorpresa y repugnancia volví a verla. Allí estaba, riéndose, mostrando su incorregible sonrisa del brazo de una amiga. No lo soportaba mas, ya ni con cinco grandes pastillas azules tomadas lograba calmar mi rencor. Tambaleando de rabia logre llegar al aparador en donde estaban las pastillas. Ya ni siquiera necesitaba tomarlas con un vaso de agua como solía hacerlo antes; ya ni siquiera me acuerdo cuando fue la última vez que lo hice. Una vez que llegue al mueble me encontré con el pequeño espejo que se encontraba colgado en la descascarada pared. Lo mire y me encontré conmigo misma, el ser que despreciaba tanto o mas que ella. Me quede como hipnotizada, mirándome a los ojos negros, que no tenían esas largas y hermosas pestañas. Luego baje la mirada hacia mis invisibles labios, que no guardaban blancos y perfectos dientes, solo un manojo de pequeñas piecitas dentales amarillentas gastadas por las miles de tazas de café. Mi piel estaba gastada, seca y llena de arrugas. Era el mismo aspecto que tenían aquellas personas que no duermen hace semanas.
Esto termino de sacarme de las casillas; tanto, que logre romper mi tan preciada pulsera. Me quede inmóvil ante la cantidad de mostacillas desparramadas en el suelo. De pronto me encontré llorando. Una lagrima logro rozarme los labios, por lo cual pude sentir su amargo sabor. Apostaba cualquier cosa a que hasta sus lagrimas eran mucho mas saladas y cada vez que brotaran de sus ojos recorrerían su hermoso rostro como pequeñas perlas.
Esta imagen hizo que mi angustia desapareciera para convertirse en rabia nuevamente, por eso instintivamente apreté el puño, pero mis dedos esta vez no se encontraron con los duros canutillos, pero la rabia que me invadía era tan grande que deje marcadas mis uñas en las palmas de mis manos. Mi pulsera era la única que lograba mantenerme conciente, pero ya no la tenia así que una serie de imágenes que hacia tiempo que no recordaba pasaron por mi mente, y como la rabia ya se había apoderado por completo de mi cuerpo, la principal protagonista de esas horrendas imágenes era ella. Podía verla feliz, sonriendo, acomodando su suave pelo castaño. No podía soportarlo más. Mañana terminaría con esta tortura.


Eran las ocho de la mañana y yo esperaba en la ventana, como siempre, junto con mi taza de café. El reloj ya había marcado las 8:05 cuando ella apareció. Era obvio. La puntualidad era otra cualidad que contribuía aun más con su perfección. Su aparición indicaba que ya era hora de terminar con todo. Bebí el último sorbo de café y abrí despacio el cerrojo de mi puerta, lo cual emitió un gran chirrido debido al desuso. Salí, camine por el pasillo y baje las escaleras muy despacio a pesar de que en mi interior dominaba el cólera.
Una vez en la puerta del edificio me costo mucho salir. Me quede un largo tiempo observando la calle. Hacia tanto tiempo que no salía que ya no recordaba como abrir la puerta principal del edificio. Luego de unos minutos y sin pensarlo, me encontré parada en la vereda. El aire de afuera era mucho mas puro que el de mi desgastado y viejo departamento, por eso, cada inspiración hacia que me doliera la nariz. La vereda seguía igual, con las mismas baldosas y canteros rellenos de pocas flores y muchos yuyos. No había cambiado nada, todo seguía igual que cuando salí por última vez. Hasta sentí que eso solo había pasado ayer; que ayer había estado sentada en esos canteros, que ayer había estado parada en esa vereda charlando con la señora del 9no C sobre la pésima atención al cliente que brindaba el bar de la esquina. Todo parecía que había pasado hace horas, pero no era así. Inmediatamente comencé a sentir esa ansiedad que no podía controlar, y sentí de nuevo esas ganas de llorar y entrar corriendo a casa, pero no podía hacerlo, debía terminar con todo primero y luego volvería a sentarme tranquila en el sofá.
Mientras me concentraba en tratar de frenar la ansiedad que hacia temblar todo mi cuerpo, pude ver que ella se acercaba. Me había olvidado por completo de ella. Entonces trate de improvisar algo para tratar de hablarle y comenzar el plan.
Ya se acercaba, sonriente como siempre. Cuando paso al lado mío no supe que decir, por eso bruscamente grite – Oiga!. Después de tanto tiempo escuche mi voz. La había apagado hacia un año y medio, y escucharla de nuevo me aturdió tanto a mí como a ella, que se dio vuelta con cara de asustada.
– Disculpe, podría ayudarme a abrir la puerta?- le dije tratando de nivelar mi voz. De inmediato ella cambio la cara y mostró su sonrisa. – Como no, que le paso?- me dijo.
Hasta su voz era perfecta, no había nada en ella que resultara despreciable.
- Si, estas puertas se traban a cada rato-, le dije, fingiendo preocupación. – Disculpe si la asuste cuando la llame-. Ella me miro sonriente y expreso un “no hay problema” con una dulzura que empalagaba.
Obviamente que le costo un poco abrir la puerta principal, porque, si bien hacia mucho tiempo que no salía, nunca olvidaría las luchas que había tenido para entrar a mi propio departamento solo porque la maldita puerta se trababa.
Luego de unos cuantos forcejeos logro abrirla y exclamo – ya esta, estaba muy trabada.- Fingí una sonrisa: - muchas gracias, no sabe cuanto se lo agradezco. No quisiera pasar a tomar un café conmigo?-. Sabia que no se negaría, era demasiado cortés y educada para hacerlo.
- Muchas gracias, pero tengo que irme.
- Oh!, pero por favor! Estoy sola y necesito un poco de compañía y la tuya me caería bien. Mientras decía esto trate de fingir desolación, pero como veía que no funcionaba, debí recurrir a mi segunda opción. No me costo nada fingir un desmayo. Solamente deje que la ansiedad que había logrado controlar saliera, apoderándose de todo mi cuerpo. En un momento todo se nublo. Cuando volví a abrir mis ojos la vi a ella sosteniéndome de un brazo asustada.
- Ay por dios!, esta bien?
- Si, si. Perdóneme, esto me pasa seguido. Por favor, ¿me podría acompañar hasta mi departamento?, todavía me siento un poco mareada -, le dije tomándole la mano y tratando de mostrar vulnerabilidad.
- Como no! No se preocupe, yo le ayudare.
Ante su respuesta le sonreí, no por su ayuda, sino que esa era la respuesta que estaba esperando oír. Sus últimas palabras hicieron que el plan marchara a la perfección.
Una vez en frente de la puerta de mi departamento, le agradecí y la invite a pasar. Obviamente que no se negó.
Cuando ambas nos encontramos dentro, le ofrecí sentarse y un vaso de agua, sabiendo que lo único que tenia era café. Como ella acepto, me di cuenta que ya era tiempo de acabar con esto.
Me dirigí a la cocina y saque el reluciente cuchillo que, apesar de estar años sin usar, seguía impecable. Lo escondí debajo de mi brazo, serví un vaso con agua del grifo, ensaye una falsa sonrisa y me dirigí hacia ella.
- Aquí tienes. Le dije mientras trataba de que mi sonrisa no se borrara. Pero esto se hizo imposible. La forma en que bebía, era tan exquisita, tan delicada, al igual que una princesa. Una gota se escapo de sus carnosos labios y recorrió su largo cuello. Otra vez y de forma natural mis dedos se cerraron en busca de las duras mostacillas.
- Basta!, basta!, basta!!. Grite con todas mis fuerzas. Cada grito iba acompañado por una apuñalada que se hundía en su delicado cuerpo. Grite hasta que mis manos no reaccionaron debido al temblor que invadía todo mi cuerpo.
Su perfecto cuerpo que se encontraba increíblemente derecho, sentado en el sillón añejo, comenzó a desmoronarse hasta quedar totalmente desparramado en el piso.
Cerré los ojos y solté la pieza de metal. Las horrendas imágenes que siempre tenía se habían ido. Por primera vez mi mente, mi desordenada y trastornada enemiga estaba totalmente en blanco. Al sentir eso sonreí y abrí mis ojos, pero mi sonrisa desapareció para convertirse en una mueca de horror: su sangre que fluía por todo el departamento era mucho mas roja y hermosa que la que corría por mis venas…


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Re: [u][b]Sana Envidia[/b][/u]

Mensaje por anasthinkings el Jue Jul 22, 2010 6:42 pm

Ay madre. Se me han puesto los pelos de punta xD
Lo que es la envidia...
El relato está muy muy bien. Te felicito. Smile
Eso sí, cuidado con las tildes y las repeticiones de las palabras. Estas últimas hacen que el texto sea más pesado.
Por ejemplo:
A diferencia de las otras tantas veces, tenía un caminar apurado; no se movía con esa particular forma de caminar que tenia, con elegancia, segura de sí misma, en donde con cada paso demostraba confianza. No; esta vez estaba muy apurada y su solero anaranjado se ondeaba hacia todos lados cada vez que ella avanzaba por las baldosas completamente limpias, baldeadas dos horas antes por el empleado del edificio.
El sol le daba justo en sus ojos color marrón claro, haciéndolos mucho más claros. Esto le causaba mucha molestia. Me di cuenta por la forma en que arrugaba la frente y pestañaba constantemente con esas largas y arqueadas pestañas. Esto, enseguida hizo que apretara más fuerte mi pulsera de grandes canutillos.

En la primera repetición podrías poner, por ejemplo:
A diferencia de las otras tantas veces, tenía un caminar apurado; no se movía con esa particular forma de caminar que la hacía destacar.
En la segunda podrías intercambiar "marrón claro" por una comparación con algo de ese mismo color, por ejemplo:
El sol le daba justo en sus ojos color canela/ madera..., haciéndolos mucho más claros.

Este error se repite varias veces en el texto, así que procura fijarte más Wink

La idea del relato está genial, sigue así Smile

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Re: [u][b]Sana Envidia[/b][/u]

Mensaje por Leha el Sáb Jul 24, 2010 1:14 am

Muchísimas gracias anasthinkings !!! cuando escribo en la compu siempre me olvido de arreglar las tildes Rolling Eyes
Tienes mucha razon con el tema de las repeticiones, es mi gran problema a la hora de escribir porque lo hago de una forma muy "atolondrada" Razz
En fin, gracias por las observaciones!!!
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Re: [u][b]Sana Envidia[/b][/u]

Mensaje por LizVargas el Sáb Jul 24, 2010 6:26 am

La envidia nunca es buena, mata el alma y la envenena (y le quita el sabor a los tacos) Vaya... qué infantil. Me apuesto dos dedos de la mano izquierda a que la chica ésta se escapó de algún psiquiátrico.
Ahora... vi algunas repeticiones como
Me di cuenta por la forma en que arrugaba la frente y pestañaba constantemente con esas largas y arqueadas pestañas
Puedes cambiarlo por algo como: Parpadeaba constantemente con esas largas y arqueadas pestañas.
Y:
pero mis dedos esta vez no se encontraron con los duros canutillos, pero la rabia que me invadía era tan grande
Que podría quedar como: aunque mis dedos esta vez no se encontraron con los duros canutillos, pero la rabia que me invadía era tan grande
El secreto está en los sinónimos Wink
Además de que faltan algunas tildes (como ya lo decía ana), por ejemplo: cuando es solo de solitario, va sin tilde, sólo de solamente, va con tilde; costo de precio sin tilde, costó de verbo con tilde, como de comparación sin tilde, cómo de pregunta o admiración con tilde. Y noté que usas sólo signos de interrogación/exclamación en un lado, en inglés, eso estaría perfecto, en español, los signos van de los dos lados.
Y, creo que es todo, tiene potencial, y esos errorcillos se arreglan re-leyéndolo precisamente para evitar esos errores. Cool

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Re: [u][b]Sana Envidia[/b][/u]

Mensaje por andras el Vie Ago 06, 2010 4:41 pm

Me ha gustado, en mi opinión podrias haberte recreado más en el final, por qué se me ha hecho muy corto.
Un beso,
Sandra
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