Novelia Escritores
Bienvenidos a Novelia Escritores, Comunidad de Escritores Noveles en Internet.
Lee bien las normas antes de registrarte y recuerda que si estás aquí es porque tienes una pasión: la escritura.
Conectarse

Recuperar mi contraseña

Temas similares
    Últimos temas
    » Fuegos de artificio
    Miér Nov 04, 2015 6:48 am por pedrogfleming

    » Vórtice
    Jue Ago 13, 2015 8:01 am por pedrogfleming

    » Janecka
    Miér Jun 24, 2015 4:22 am por pedrogfleming

    » ¡Hola a tod@s!
    Lun Jun 22, 2015 12:15 am por Josse

    » Imprenta por demanda
    Vie Jun 12, 2015 10:38 pm por graficaprosa

    » Imprenta por demanda
    Vie Jun 12, 2015 10:38 pm por graficaprosa

    » Concurso literario
    Jue Jun 11, 2015 8:03 pm por EscritoraNovel

    » Hola a todos.
    Sáb Abr 04, 2015 7:02 pm por Nickonero

    » Los mitos de Cthulhu-HP Lovecraft
    Sáb Abr 04, 2015 6:58 pm por Nickonero

    Taller de escritores
    Novelia Escritores Colgada la SEXTA lección :)
    Noviembre 2017
    LunMarMiérJueVieSábDom
      12345
    6789101112
    13141516171819
    20212223242526
    27282930   

    Calendario Calendario

    CONTACTA
    Novelia Escritores noveliaescritores@gmail.com
    Únete al movimiento
    CLIC en la imagen para ver de qué va.

    Asmodeo (18+)

    Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

    Asmodeo (18+)

    Mensaje por Urdoomhascome el Mar Jul 27, 2010 1:19 am

    No sé si había que poner 18+ para indicar si había contenido "no apropiado". De todas formas, tampoco es nada del otro mundo. Lo puse por si acaso que ya me echaron bronca en otro foro por hacer algo por el estilo. Bueno, aquí está mi historia.

    Asmodeo

    “Dios…cuando el viejo de la tienda me lo comentó, jamás pensé que hablara en serio”, pensó. “Ahora todo esto es real”, se dijo a sí mismo. Sus ojos seguían abiertos como platos, con un brillo de incredulidad velando sus pupilas dilatadas. Su piel estaba erizada y sensible al más mínimo roce. Las drogas habían hecho su efecto.

    Al principio, se había tomado el ritual casi como una broma del anciano tendero, quien realizaba pantomimas y recitaba versículos apócrifos a la luz de las velas. Sostenía en una de sus manos el libro que había visto en lo alto de un estante polvoriento. Se había interesado por él y en seguida comenzó el dueño de la librería, arrugado y diminuto, a hablarle con afabilidad. Lamentó después haberle escuchado, cuando pensaba que, efectivamente, estaba en compañía de un viejo enloquecido, como tantos otros, de soledad. Había hecho varias veces el gesto de llevarse la mano al móvil y llamar a la policía…o a los loqueros…o a quien fuera. Pero algo extraño lo había animado a continuar con el ritual, a no interrumpirlo. A pesar de la preocupante seriedad con que el tendero lo llevaba a cabo, le dejó seguir. Algo comenzó a afectarle. Su visión empezó a nublarse y oscurecerse. Después de unos minutos, se había caído y sumido en un sopor placentero.

    Y había despertado en aquel lugar de ensueño.

    El viejo le habló del lugar y de sus bondades, al principio como una mera fantasía, después como si fuera algo más…Pero las palabras eran vacuas para expresar la majestad del espacio que, según el anciano tendero, había sido desde hacía siglos, un lugar alejado de este mundo, sólo accesible a unos pocos iluminados e iniciados en las artes arcanas. Las descripciones del viejo, antes demasiado vívidas para su gusto, se revelaban insulsas ante la realidad. El Bosque de Carne, como lo había llamado, era asombroso.

    Por todas partes vagabundeaban seres que le hubieran parecido humanos, antes de oír al viejo. Pero la perfección de sus formas quitaba al aliento, tanto en los entes femeninos como en los masculinos. Su piel era pálida y sus ojos, completamente oscuros, sin blanco alguno. Avanzó si detenerse, mirándolos gozar de muchas maneras. Unos realizaban cópulas por parejas. Otros se unían a multitudinarias orgías. Unos pocos se satisfacían en solitario.

    Caminaba ahora rodeado de una atmósfera tórrida. El calor abrazaba su cuerpo como una toalla empapada en agua hirviendo. Sus pies descalzos resbalaban por el suelo tibio y suave, de un color rosado. Los “árboles” del Bosque partían del suelo, formados por rollos de carne palpitante y sudorosa que se entrelazaban para elevarse y dar lugar a cavidades húmedas o sugerentes protuberancias musculosas que eran aprovechadas por los más exigentes. Todo el lugar estaba iluminado por una luz muy tenue que parecía venir de ninguna parte, remarcando sensualmente las siluetas del Bosque y de sus habitantes.

    Llegó a un claro donde yacían varios de aquellos seres. Unas cuatro hembras, de curvas generosas, con sus amplios senos cubiertos de sudor y las piernas abiertas, revelando sus sexos. De sus bocas partían gemidos de pura ansiedad. Cuando avanzó en el claro los ojos oscuros y brillantes se posaron sobre él, examinando su más que dispuesta virilidad. En seguida se vio rodeado de manos anhelantes que acariciaban todo su cuerpo y de labios suaves que lo cubrían de besos. Las melenas negras y aceitosas de las cuatro hembras caían sobre él, emanando aromas y fragancias que, junto con las drogas que le había suministrado el tendero “como ayuda para la experiencia” le embotaron la mente por completo. Intentó hablar, pero unos labios rosados se cerraron sobre su boca.

    Sintió como lo tumbaban delicadamente sobre la carne del claro. Tres de los seres se apartaron y uno de ellos se adelantó, posándose sobre su torso. La hembra se inclinó, acariciando su rostro con sus senos. Enseguida descendió, besando y lamiendo su piel perlada de sudor. Él cerró los ojos y se abandonó por completo al placer. Era increíble que aquello estuviera pasando. Acarició con las manos la espalda de ella y no detuvo su goce, ni siquiera cuando los besos estuvieron acompañados de mordeduras que dejaron su pecho y su vientre salpicados de pequeños cortes. Cuando finalmente la penetró, no tuvo que hacer nada. Ella, empalada sobre su órgano sexual, se movía grácilmente, lanzando gemidos y gritos de placer que eran coreados por sus compañeras. Cuando acabó, permaneció tumbado, suspirando y boqueando de incredulidad, con el disfrute llenando todos los recovecos de su mente.

    La hembra, con la semilla derramándose por la cara interna de sus muslos, se alejó en dirección a las demás, contoneándose de manera sugerente. Cuando llegó junto a ellas, una más se levantó. Aquella con la que acababa de gozar se sentó, ocupando su lugar y comenzando de inmediato a satisfacerse con sus dos compañeras mientras la tercera, sedienta de goce, se dirigía hacia él. Él pensaba reservarse, pero su deseo se encendió al instante y su virilidad, flácida hacía unos instantes, estaba rígida de nuevo. La segunda cópula superó con creces a la primera y a la tercera y a la cuarta. Pero cuando la primera hembra volvió a acoplarse, desplegó habilidades que parecía haber ocultado antes, mostrándole un universo de posibilidades insospechadas…hasta aquel momento. “Esto son mujeres de verdad, coño”, logró pensar, aún inmerso en un torrente de sensaciones.

    Después de un tiempo, indefinible en aquel lugar siempre en penumbra, su disfrute disminuyó poco a poco, sólo estimulado ocasionalmente por nuevas caricias o movimientos. Pero cuando ya no hubo novedades, se desesperó. El placer ya no estaba allí, acompañándolo. Aquello se había convertido en pura rutina. Su cuerpo cansado, con un brillo febril en sus ojos, apartó a las cuatro hembras que yacían indolentemente a su alrededor. Se dirigió a alguna parte, ávido de nuevas experiencias.

    Un brillo demencial empezó a apoderarse de sus ojos, a medida que avanzaba más y se entregaba a toda clase de placeres, sin tropezar con los límites del Bosque o de la creatividad de sus habitantes. Llevó su cuerpo al límite, como si fuera un mero receptáculo de sensaciones. Participó en acciones que humillaban a sus anteriores fantasías más depravadas, que ahora le parecían insubstanciales. Se inclinó ante muchos y muchas para obtener sus favores. Se arrastró sobre los cuerpos que, como una maraña, tapizaban el suelo, esquivando las manos extendidas hacia el cielo y deteniéndose de vez en cuando a gozar con algunas hembras. A pesar de haberse entretenido varias veces con musculosos hombres, seguía prefiriéndolas a ellas. Acarició muchos senos y saboreó y se rodeó varias veces de la humedad palpitante y cálida de decenas de sexos antes de llegar en presencia de Asmodeo.

    En medio de la vorágine de cuerpos desnudos, en el inmenso claro, con el aire surcado constantemente por los gemidos y los gritos de dolor y placer, yacía recostado el obeso engendro. Su vientre enorme, de un enfermizo color rosado, estaba rodeado de varios seres que, como crías mamando de su madre, se apretaban contra la piel grasienta. Sus ojos estaban en blanco y de varias bocas fluían hilillos de baba, tal era su éxtasis.

    Él caminó, ignorando las manos ansiosas que rodeaban su falo y acariciaban su cuerpo, ignorando los labios que besaban sus pies, sus muslos y sus testículos. Cuando llegó en frente de Asmodeo, éste giró su rostro lleno de pliegues flácidos hacia él, con una mueca divertida en su boca sin labios, mirándolo fijamente. Y en sus inmensos ojos vio reflejado a un ser de increíble belleza, con la musculatura tirante contra su piel blanca, con una oscura y frondosa melena cayendo por su espalda, observándolo con ojos negros como la pez.

    Entonces supo en que se había convertido.

    Con una sonrisa de profunda satisfacción, lo aceptó. Se giró y guió su desnudez en medio de aquel mar de cuerpos. Una hermosa hembra se apretó contra él, cubriendo su rostro de besos y su cuerpo de excitantes caricias. Mientras la gozaba, se dijo que ya encontraría después la tranquilidad de los claros. Bajo la atenta y burlona mirada de Asmodeo, señor de la Lujuria, comenzó a copular frenéticamente, conocedor de la eternidad de placeres que tenía por delante.

    Bueno, pues eso. Si os ha gustado, postead, plis. Necesito saber si hago esto para algo.
    avatar
    Urdoomhascome
    Página en blanco

    Mensajes : 20
    Fecha de inscripción : 12/07/2010
    Edad : 25
    Localización : Pontevedra

    Ver perfil de usuario

    Volver arriba Ir abajo

    Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

    - Temas similares

     
    Permisos de este foro:
    No puedes responder a temas en este foro.